El estudio de las fracciones es un tema que presenta cierto nivel de dificultad de comprensión para el alumnado. Al igual que las operaciones básicas abarca un amplio espectro de conceptos y técnicas operatorias cuyo dominio será logrado dentro de un largo porceso de enseñanza-aprendizaje.
El aprendizaje de las fracciones comienza cuando el alumnado se enfrenta a conceptos de mitad, doble, tercio y nociones similares pero fundamentalmente cuando cominenza a manejar el todo y las partes y la conservación del valor de esas partes con referencias al todo inicial.
La enseñanza de las fracciones no debe realizarse desde una didáctica receptivista en la que el profesorado explica los conceptos y el alumnado pone en práctica la norma explicada por el profesorado. Es necesario introducir una metodología constructivista, en la que el alumnado, partiendo de una situación problemática, irá buscando la solución y las generalizaciones. Por eso, en el caso de las fracciones es necesario que el alumnado manipule, y lo haga sobre materiales diversos, como pueden ser agua y medidas de capacidad, objetos diversos y medidas de masa y longitud, el reloj, material geométrico, particiones, material discontinuo (garbanzos, macarrones, botones, etc.).